La deuda de Guardiola

01 de August de 2017 15:28
Compartir en :
La deuda de Guardiola

Por primera vez en el fútbol inglés, Pep Guardiola alcanzó el 66,7% de rendimiento, sumando todas las competencias, el más bajo en su carrera como DT. Además, nunca un equipo suyo había recibido tantos goles (60).

Cuando se anunció su nombre, las expectativas se dispararon. Con Manuel Pellegrini aún en su cargo, el Manchester City informó que Josep Guardiola era el nuevo entrenador. Con exitosas estadías en España y Alemania, el técnico catalán desembarcaba en la Premier League para pelear por todo. Pero al cabo de una temporada, el saldo arroja más interrogantes que certezas.

Terminó la liga con cuatro victorias consecutivas, que le permitió acabar el certamen tercero en la clasificación y así entrar en la Champions de manera directa. Pero durante el desarrollo de la temporada existieron momentos de muchas dudas.

Esta temporada es la primera para Pep sin ganar un título desde que arrancó su carrera en la banca, en el Barcelona. “No soy peor entrenador porque no haya ganado un título este año. Creo que soy mejor técnico que antes porque he aprendido mucho y tengo más experiencia. He aprendido a lidiar con situaciones difíciles mejor de lo que lo hacía antes”, afirmó el catalán en abril, luego de ser eliminado de las semifinales de la Copa FA, a manos del Arsenal.

La prensa inglesa ha puesto énfasis en discutir el nivel de la defensa del City. En abril, cuando el City estaba cuarto en la Premier, y a 14 puntos del Chelsea, Guardiola afirmó lo siguiente: “Esta temporada ha sido una lección para mí. Es normal cuando llevas siete, ocho o nueve años como entrenador tener una temporada un poco menos exitosa. Es algo que puede pasar, pero aprendes de eso”.

La adaptación se puede esgrimir como uno de los factores que explican lo compleja de la experiencia de Pep en Inglaterra, en una competencia mucho más abierta que la Bundesliga, donde el poder del Bayern es absoluto, y que la liga española, donde Barcelona y Real Madrid se pelean la corona, mientras el resto pugna por roles secundarios.

 

 

Síguenos en nuestras redes sociales