Rincón Blanquiazul: Bengoechea, date cuenta (OPINIÓN)

12 de April de 2018 12:31
Compartir en :
Rincón Blanquiazul: Bengoechea, date cuenta (OPINIÓN)
(Foto: Twitter)

Por Maykoll Calderón
Twitter: @SoyAlPacine

Un triunfo en un clásico, siempre sirve. Extender la paternidad sobre el clásico rival, siempre sirve. Recuperarse rápidamente de derrotas dolorosas, siempre sirve. Buscar la mejora de un equipo con triunfos en el camino, siempre sirve.

Sin embargo, como el mismo Pablo Bengoechea ha reconocido, la victoria ante Universitario de Deportes no era suficiente para borrar la magra imagen dejada en este inicio de temporada, caracterizada por rendimientos bajos, pasos atrás en el funcionamiento colectivo, incapacidad para resolver el problema en los laterales, y una falta de contundencia en el área rival que por ahora lleva a los íntimos a tener una diferencia de goles negativa tanto en Copa Libertadores como en el Torneo de Verano.

La temporada pasada, el técnico uruguayo fue claro en reconocer que usó el primer campeonato del año para recuperar el nivel de algunos jugadores y buscar un once confiable. Sin embargo, en aquel entonces el Torneo de Verano no entregaba cupo a la definición del título a fin de año, y era entendible su búsqueda al ser un recién llegado con un plantel por conocer.

Este 2018, con el título bajo el brazo, la obligación era distinta y conocida con la suficiente anticipación, y el mandato era no desarmar el equipo y reforzarlo sin equivocarse con los pocos recursos económicos que tiene el club.

Lamentablemente hasta ahora ambas tareas siguen en deuda. Alianza Lima no ha crecido a partir de la exitosa idea de juego con la que consiguió resultados, al contrario, es muy clara la intención del Profe por cambiar de estilo, pero sin tomar en cuenta que no contaba con todos los intérpretes para hacerlo. Para muestra un botón: la constante tendencia de Tomás Costa de buscar el pase entre líneas para el desdoble de los laterales. Si estos nunca pasan, Costa se queda sin opciones. Lo mismo para el delantero con movilidad que reciba a velocidad, algo que Alianza tampoco tiene. Trajimos al lanzador, sin tener receptores.

Probablemente Bengoechea luche hasta lo último por recuperar a los jugadores que trajo y le han venido fallando. Velarde nunca trasciende, Leyes se sabe solo se le calificará por cuánto pelea cada balón, Pósito apenas si será opción en altura y como pieza de recambio, y Lemos ni siquiera se sabe de qué juega y debería tener aun menos minutos tras la reaparición de Vílchez.


Foto: Raúl Sifuentes/Movistar Deportes)

Tratando de hallar respuestas y opciones, incluso el entrenador uruguayo ha convertido en parte de su plan iniciar con Alejandro Hohberg (el mejor de Alianza en lo que va del año junto a Rinaldo Cruzado) en el banco, queriendo usar su desequilibrio y frescura en el segundo tiempo. La misma idea que usaba hasta hace poco con Ascues, queriendo quebrar la defensa rival. Pero, aunque se trate de una estrategia válida, también desnuda la fragilidad ofensiva de Alianza en los minutos previos a su ingreso, tiempo que suele ser aprovechado por los rivales para animarse a salir de su propio campo. La U puede que perdone, pero otros rivales no lo harán.

Con la acumulación de partidos entre lo que queda del Torneo de Verano (por cumplir fixture) y la trascendental recta final de la fase de grupos de la Copa Libertadores, el comando técnico tiene la oportunidad de empezar de dar cancha a jugadores que desde la Reserva piden al menos minutos y presentarse como alternativas como Iván Cruz en el lateral izquierdo, Angelo Tandazo en la volante de primera línea, Mauricio Matzuda, Kevin Ferreyra y Oslimg Mora, todos extremos de gran cambio de

ritmo (algo que en el primer equipo solo dan Hohberg y Quevedo) y Gonzalo Sánchez en la delantera. Ninguno de ellos llamados a ser salvadores ni a reclamar titularidad, pero sí a ser vistos como alternativas reales.

Se viene Junior el próximo jueves, partido de vida o muerte si se piensa en los colombianos como rivales directos al tercer puesto del grupo de la Libertadores (Boca Juniors y Palmeiras están claramente un escalón arriba) que daría el pase a la Sudamericana. Un triunfo en Matute ante los de Barranquilla nos podría 4 puntos arriba de ellos, a falta de la rueda de revanchas, distancia que podría ser decisiva en nuestras chances de seguir jugando un torneo continental en la segunda mitad del año.

A Pablo Bengoechea le tocará darse cuenta que el triunfo del clásico solo sirve para dar tranquilidad y levantar los ánimos, pero las mejoras que urge Alianza Lima pasan por lo futbolístico, y por ahora muchos en quienes confía dentro del campo le han venido fallando. Morir en el intento con ellos parece ser la opción elegida.

 

 

Síguenos en nuestras redes sociales